domingo 28 de junio de 2009

LA CASA DE TÓCAME ROQUE

Hola de nuevo mis pequeños younglings os escribe Soren Migosman más conocido como Félix Echeandía. Desde la entrada de Matteo no se han producido grandes cosas, así que explicaré un poco como transcurre una semana en mi vida como voluntario de Hogar de Cristo.
De lunes a viernes me levanto sobre las 6:30 de la mañana para tomar una refrescante ducha y aliviar el calor nocturno, aunque ahora no hace tanto unos 25 grados por la noche. Desayuno con café instantáneo debido a la restricción “salarial” no se puede comprar café del bueno.
Sobre las 8:00 cojo el autobús expreso que me lleva a la nueva sede de Hogar de Cristo en el sector Monte Sinaí, cruzando toda la 8. Voy viendo el mercado y los negocios de la calle, observo que la basura se acumula en ciertos laterales de la carretera a pesar que en la misma calle está el consorcio Vachagnon que se encarga de la recogida de basura. En el autobús saludo a todo el mundo y charlo con alguien.
Cuando llegamos a las 8:20 a la Nueva Sede, observo como los trabajadores pasan su dedo por un lector de huellas dactilares y marcan un código que indica que entran a trabajar. Pasado este trámite sobre las 8:30 empieza la jornada laboral para todo el mundo, bueno en Atarazanas se empieza a trabajar a las 8:00.
Entre las 12:30 y las 14:00 se almuerza, en España lo llamamos “la comida” . El almuerzo suele consistir de un primer plato: un cuenco de sopa calentita con carne o pescado o camarón (langostinos) o verduras. De segundo un plato combinado de arroz con maduro y pollo o chancho (cerdo) o pescado con ensalada o menestra (alubias o lentejas) o guatita (una especie de callos) y para beber un jugo de fruta. En Ecuador la diversidad de frutas es impresionante, abundante y sorprendentemente barata en comparación con España.
Después de almorzar, uno trabaja hasta las 17:00. La gente como norma general suele trabajar con música latina. Este punto me gusta bastante porque en España la gente se pone los cascos de música para trabajar si le dejan a uno. Al menos en el departamento donde tengo mi puesto de trabajo, Formación y capacitación, recordad que en realidad estoy en Microcréditos se trabaja de manera tranquila, sin prisas pero sin pausas. Si uno quiere tomarse un café, se lo toma, si alguien quiere “zanganear” un rato pues se “zanganea” hay tiempo para todo. La alegría y el “buen rollo” predominan en este ambiente de trabajo.
Sobre las 17:15 se toma el autobús expreso para regresar a casa, a la que llego a las 17:30. Me tomo un café, me cambio de ropa, acostumbro a leer un rato (a este paso me tendré que comprar más libros en Guayaquil). De los cuatro libros que me traje , me he leído casi tres: El peregrino ( diario de un mago), Mil soles espléndidos y Tokio Blues voy por la mitad. El cuarto libro En el camino de Jan Kerouak lo tengo a medio leer desde España, veremos como acaba.
Cuando los voluntarios nos reunimos para la cena solemos hablar de temas diversos y todos interesantes. Después nos vamos a dormir alrededor de las 21:30 horas, hasta el día siguiente.
Los viernes he empezado a jugar a fútbol, deporte universal donde se encuentre.Vuelvo a ser Chendo el abuelo, sobrenombre que me pusieron en Barcelona cuando jugaba a fútbol. Ja ja ja ja que risa me da cuando me acuerdo.

El fin de semana puede ser diverso. Uno puede quedarse en la vivienda en plan marmota, dar una vuelta por la ciudad o ir de viaje por el país. Esto último sucede según se encuentre la economía de cada uno. Personalmente, estoy ahorrando para darme un pequeño homenaje turístico por la sierra.
Los sábados colaboro con el matrimonio chileno en la escuela que tiene Fe y Alegría, realizando actividades para los niños. Cristián es el experto ya que tiene un bagaje como Boy Scout en chile ¿Será El último boy scout? Eso se nota porque sabe como organizar las actividades, como involucrarnos a todos.
Puede parecer una semana aburrida, pero si nos paramos a pensar, nuestras vidas en las ciudades son parecidas. El punto diferenciador que tiene para mí como voluntario, las semanas , los días tienen el punto extra de ver como mi trabajo sirve de alguna manera para ayudar a aquellos que realmente lo pueden necesitar y no se convierte en beneficios astronómicos para una multinacional para la que únicamente soy un número más. Y esto lo digo aun realizando trabajo de oficina.

Para finalizar 5 perlas:

1. He ido al cine por primera vez en Guayaquil. Vi la película “ángeles y demonios” en versión original subtitulada al castellano latino. Me costó 1.75 dólares. La anécdota, por llamarlo de alguna manera es que fui a ver la película a un centro comercial llamado San Marino. Lo que realmente me sorprendió es ver como me removí interiormente al ver a gente de una clase media, media alta. Al principio no me di cuenta, pero a los cinco minutos me sorprendió el estar entre “pijos” o”pelucones” como los llaman por acá, en medio de un lugar consumista.
Esto debe ser porque de alguna manera me he habituado a vivir entre gente de clase social baja que vive con lo justo y necesario. Eso sí con Televisión y DVD.
Algo está cambiando en mí.
2. Un buen día llego del trabajo y me encuentro con 30 chicos de Quito esperando afuera de la vivienda de los voluntarios. Estaban esperando alojarse en las casitas de caña que tenemos detrás de la vivienda.
La verdad es que andan a sus anchas por todo el recinto, ocupan la cocina, los baños, el patio trasero. O sea que únicamente Yanira y yo tenemos nuestros cuartos para tener un poco de intimidad.
No me quejo de la situación, si no de que no nos hubieran avisado que llegaba semejante tropa a armar casas de caña para los pobres y se iban a alojar en el recinto. Un poco de previsión señores.
3. Fútbol es Fútbol. En España y en Ecuador, los partidos de la selección paralizan el país. El otro día sin ir más lejos, jugaba Ecuador contra Argentina en Quito en el estadio Atahualpa. Sobre las 16:00 horas el país se paralizó para poder ver el partido y así poder gozar de un pequeño oasis de paz y librarse por unos momentos de las cosas que nos agobian cada día.
Lo curioso del Fútbol es su componente unificador, uno puede ser vasco y otro de Madrid que siempre apoyará a la selección. Como diría Niestze “ el Fútbol es el opio del pueblo” y “amansa a las fieras”.
Un punto para la reflexión puede ser el pensar porque en épocas de crisis, guerras, catástrofes, se televisan más partidos de fútbol de lo normal.
4. La señora Alba ha decidido llamarme hermano. Dice que soy el único voluntario con el que habla. Me ha gustado su reacción de llamarme hermano y que su marido me llame sobrino je je je tiene un punto cómico ¿no creéis? Ello me hace pensar que poco a poco me ven como un miembro más del barrio y no como un extranjero que está de paso.
5. La última perla es que me han trasladado a Esmeraldas, al norte de la costa de Ecuador. Me envían por un periodo de tres meses, hasta finales de Septiembre, para trabajar con los microcréditos de la zona. La verdad es que estoy aprendiendo un montón y estoy conociendo una cultura diferente.
Esmeraldas está poblada por gente afroindígena en su mayoría. Tienen una manera de hablar diferente a Guayaquil y la pobreza es un poco más extrema si cabe.

En fin, ya os iré contando más aventuras mías por Ecuador.

Un abrazo para todos

1 comentarios:

  1. Si te paras a pensar aquí no es tan diferente, aunque en ociones varia el orden: madrugamos, llegamos al trabajo, vemos basura, trabajamos, comemos, trabajamos, y luego un rato de ocio...
    Lorena

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